Nuestra cultura: agilidad territorial
Actuamos según seis principios fundamentales:
La inmersión territorial
Nuestros consultores están implantados localmente, cerca de los retos. Esta presencia permite una lectura detallada de los contextos, una mayor capacidad de reacción y una relación directa con los actores clave.
La lectura sistémica
Analizamos las interacciones entre los actores económicos, sociales y políticos. Combinamos las dimensiones económicas, sociales y políticas para comprender los equilibrios de un territorio. Este enfoque global permite comprender los verdaderos factores de influencia y decisión.
La confidencialidad estratégica
Influencia sin sobreexposición. Actuamos con discreción, velando por preservar la reputación y las intenciones de nuestros clientes. Nuestra acción de influencia es estructurada, sobria y respetuosa con la ética y la normativa.
Flexibilidad y capacidad de respuesta
Organización modular, intervenciones específicas, respuestas rápidas. Adaptamos nuestra organización a las necesidades específicas de cada misión, movilizando los conocimientos especializados necesarios en el momento oportuno. Nuestras intervenciones se ponen en marcha rápidamente y están diseñadas para ajustarse a sus calendarios operativos.
Entregables operativos
Auditorías, mapas, planes de acción. El objetivo es proporcionar a nuestros clientes materiales claros, que puedan utilizarse de inmediato y estén diseñados para durar: diagnósticos territoriales, mapas de actores, planes de acción, fichas de herramientas que se adaptan periódicamente a la evolución de la actualidad.
La responsabilidad territorial de las empresas (RTE) es el núcleo de nuestro método.
Una palanca estructurante para alinear sus retos económicos, sociales y territoriales. Transformamos este compromiso en una estrategia clara, eficaz y reconocida en su entorno.